La nostalgia parece ganar cada vez más peso en el sector del automóvil. Durante décadas el mapa del motor español estuvo protagonizado por nombres que ya forman parte de la historia y que muchos mantienen en el recuerdo. Ebro, Santana o Hispano Suiza fueron en su momento tres enseñas con personalidades muy marcadas, pero todas acabaron desapareciendo de las carreteras nacionales por diferentes motivos.. Cada vez son más los fabricantes que están renaciendo de sus cenizas con la ambición de volver a la palestra de la actualidad del automóvil. Sin embargo, algunas lo están haciendo de la mano de los grandes dominadores del mercado: las marcas chinas. Unas alianzas con el objetivo de marcar un punto y aparte en su particular historia dentro del motor. Una vuelta de algunas compañías que llega precisamente en un momento en el que el automovilismo europeo languidece, con una demanda cada vez menor y unas fábricas que buscan soluciones a su sobrecapacidad.. Santana Motor vuelve a Jaén. El último de los regresos más importantes ha sido el de Santana Motor. Tras echar el cierre por los malos resultados tras la crisis financiera, la compañía ha vuelto 14 años después a su fábrica de Linares, en Jaén. Una regreso que no hubiera sido posible sin el acuerdo firmado con el fabricante chino BAIC. El primer modelo de esta nueva etapa es el Santana 400, mientras que la marca ha presentado también el Cajal, un todoterreno basado en el BAIC BJ40 Pro, que ya lleva 92 unidades entregadas desde que aterrizara a principios de año. En este caso, los vehículos llegan desmontados desde el gigante asiático para terminar de ser ensamblados en territorio español.. El objetivo es que las líneas de producción jienenses den a luz hasta seis modelos, tal y como anunció la compañía. Para ello quiere basarse en el pilar que un día hizo grande a la marca, como la robustez de sus todoterrenos, aunque adaptados a las circunstancias actuales, por lo que van a incluir modelos electrificados y dotados con las últimas tecnologías. La compañía nació en 1956 en la misma ciudad de la provincia andaluza, y gracias a su producción bajo la licencia de Land Rover y sus propios modelos, catapultaron a la ciudad hasta convertirse en un enclave automovilístico que ahora quiere renacer.. Ebro aprovecha las instalaciones de Zona Franca. Una de las ‘vueltas’ más representativas fue la de Ebro. La clásica firma de vehículos agrícolas renació gracias, en gran parte, al cierre de la fábrica de Nissan en Zona Franca. Tras tiempo buscando sustitutos, la empresa española EV Motors recuperó a la marca de la mano de una joint venture con el grupo chino Chery (propietario de marcas como Omoda & Jaecoo o Lepas). Una alianza que ha logrado darle una segunda y exitosa vida a un nombre extinto en 1987 y que ha aprovechado las instalaciones de la marca nipona para fabricar algunos de sus SUV, como los exitosos S400, S700 o S800, que cuentan con diversas mecánicas de gasolina e híbridas e híbridas enchufables.. A estos podrían sumarse próximamente las variantes eléctricas de Omoda 5 y Jaecoo 5 que, a la postre, contribuirían al objetivo de 200.000 unidades anuales de cara a 2030, tal y como señaló el grupo. En lo que va de 2026 (desde enero a julio), sus ventas están creciendo más de un 220% gracias, en gran parte, al éxito que está teniendo el S400, que ya ha sido elegido por 6.927 usuarios, de acuerdo con los datos publicados por la patronal de fabricantes Anfac.. Hispano Suiza. Un poco diferente es el caso de Hispano Suiza. Su nombre resucitó en 2019 de la mano de hipercoches de lujo. Lejos de lo que buscan otras marcas, la firma no pretendía competir con fabricantes clásicos como Renault, Seat o Peugeot, por lo que se centró en crear una de sus obras, bautizada como Carmen. Un modelo eléctrico que se diseñó en Barcelona, apostando por la electrificación combinada con las altas prestaciones.. Posteriormente llegaron otras versiones como el Carmen Sagrera o el Carmen Boulogne para dejar patente que seguían confiando en el ADN con el que nació la compañía en 1904. Desde entonces hasta 1946 su producción alcanzó los 12.000 vehículos y tuvo, además, una gran relevancia para el mundo de la aviación, desarrollando motores para aeronaves. Sin embargo, desapareció como fabricante de coches después de la Segunda Guerra Mundial y durante décadas permaneció como parte de la historia del automóvil español.. Galloper también regresa. Otra de las marcas que vuelve a España es Galloper. La firma de 4×4 que triunfó en la década de los 2000 regresa, aunque lo hace de una forma diferente al resto. Tras su nacimiento en 1991 como una división de Hyundai Precision, triunfó tras adquirir la licencia de fabricación de la primera generación del clásico Mitsubishi Pajero (Montero en España), con una apuesta que pasaba por todoterrenos económicos, robustos, pero sencillos. Una fórmula con la que también aterrizaron en España en 1998 y que les aupó hasta las 12.000 unidades vendidas al año siguiente. También producían el Galloper Super Exceed, pero en 2005 se vieron obligados a abandonar el país.. Más de dos décadas después se ha confirmado que la firma volverá a estar operativa en octubre de este 2026 aprovechando, además, la escasez de este segmento en el mercado. Su ‘reestreno’ llegará de la mano de dos modelos construidos sobre chasis de largueros, un todoterreno de cinco puertas y un pick-up. También apuestan por la fiabilidad gracias a los motores de gasolina de Mitsubishi, con 220 CV bajo el acelerador y una transmisión automática ZF de 8 velocidades con reductora incluida.
La nostalgia parece ganar cada vez más peso en el sector del automóvil. Durante décadas el mapa del motor español estuvo protagonizado por nombres que ya forman parte de la historia y que muchos mantienen en el recuerdo. Ebro, Santana o Hispano Suiza fueron en su momento tres enseñas con personalidades muy marcadas, pero todas acabaron desapareciendo de las carreteras nacionales por diferentes motivos.. Cada vez son más los fabricantes que están renaciendo de sus cenizas con la ambición de volver a la palestra de la actualidad del automóvil. Sin embargo, algunas lo están haciendo de la mano de los grandes dominadores del mercado: las marcas chinas. Unas alianzas con el objetivo de marcar un punto y aparte en su particular historia dentro del motor. Una vuelta de algunas compañías que llega precisamente en un momento en el que el automovilismo europeo languidece, con una demanda cada vez menor y unas fábricas que buscan soluciones a su sobrecapacidad.. Santana Motor vuelve a Jaén. El último de los regresos más importantes ha sido el de Santana Motor. Tras echar el cierre por los malos resultados tras la crisis financiera, la compañía ha vuelto 14 años después a su fábrica de Linares, en Jaén. Una regreso que no hubiera sido posible sin el acuerdo firmado con el fabricante chino BAIC. El primer modelo de esta nueva etapa es el Santana 400, mientras que la marca ha presentado también el Cajal, un todoterreno basado en el BAIC BJ40 Pro, que ya lleva 92 unidades entregadas desde que aterrizara a principios de año. En este caso, los vehículos llegan desmontados desde el gigante asiático para terminar de ser ensamblados en territorio español.. El objetivo es que las líneas de producción jienenses den a luz hasta seis modelos, tal y como anunció la compañía. Para ello quiere basarse en el pilar que un día hizo grande a la marca, como la robustez de sus todoterrenos, aunque adaptados a las circunstancias actuales, por lo que van a incluir modelos electrificados y dotados con las últimas tecnologías. La compañía nació en 1956 en la misma ciudad de la provincia andaluza, y gracias a su producción bajo la licencia de Land Rover y sus propios modelos, catapultaron a la ciudad hasta convertirse en un enclave automovilístico que ahora quiere renacer.. Ebro aprovecha las instalaciones de Zona Franca. Una de las ‘vueltas’ más representativas fue la de Ebro. La clásica firma de vehículos agrícolas renació gracias, en gran parte, al cierre de la fábrica de Nissan en Zona Franca. Tras tiempo buscando sustitutos, la empresa española EV Motors recuperó a la marca de la mano de una joint venture con el grupo chino Chery (propietario de marcas como Omoda & Jaecoo o Lepas). Una alianza que ha logrado darle una segunda y exitosa vida a un nombre extinto en 1987 y que ha aprovechado las instalaciones de la marca nipona para fabricar algunos de sus SUV, como los exitosos S400, S700 o S800, que cuentan con diversas mecánicas de gasolina e híbridas e híbridas enchufables.. A estos podrían sumarse próximamente las variantes eléctricas de Omoda 5 y Jaecoo 5 que, a la postre, contribuirían al objetivo de 200.000 unidades anuales de cara a 2030, tal y como señaló el grupo. En lo que va de 2026 (desde enero a julio), sus ventas están creciendo más de un 220% gracias, en gran parte, al éxito que está teniendo el S400, que ya ha sido elegido por 6.927 usuarios, de acuerdo con los datos publicados por la patronal de fabricantes Anfac.. Hispano Suiza. Un poco diferente es el caso de Hispano Suiza. Su nombre resucitó en 2019 de la mano de hipercoches de lujo. Lejos de lo que buscan otras marcas, la firma no pretendía competir con fabricantes clásicos como Renault, Seat o Peugeot, por lo que se centró en crear una de sus obras, bautizada como Carmen. Un modelo eléctrico que se diseñó en Barcelona, apostando por la electrificación combinada con las altas prestaciones.. Posteriormente llegaron otras versiones como el Carmen Sagrera o el Carmen Boulogne para dejar patente que seguían confiando en el ADN con el que nació la compañía en 1904. Desde entonces hasta 1946 su producción alcanzó los 12.000 vehículos y tuvo, además, una gran relevancia para el mundo de la aviación, desarrollando motores para aeronaves. Sin embargo, desapareció como fabricante de coches después de la Segunda Guerra Mundial y durante décadas permaneció como parte de la historia del automóvil español.. Galloper también regresa. Otra de las marcas que vuelve a España es Galloper. La firma de 4×4 que triunfó en la década de los 2000 regresa, aunque lo hace de una forma diferente al resto. Tras su nacimiento en 1991 como una división de Hyundai Precision, triunfó tras adquirir la licencia de fabricación de la primera generación del clásico Mitsubishi Pajero (Montero en España), con una apuesta que pasaba por todoterrenos económicos, robustos, pero sencillos. Una fórmula con la que también aterrizaron en España en 1998 y que les aupó hasta las 12.000 unidades vendidas al año siguiente. También producían el Galloper Super Exceed, pero en 2005 se vieron obligados a abandonar el país.. Más de dos décadas después se ha confirmado que la firma volverá a estar operativa en octubre de este 2026 aprovechando, además, la escasez de este segmento en el mercado. Su ‘reestreno’ llegará de la mano de dos modelos construidos sobre chasis de largueros, un todoterreno de cinco puertas y un pick-up. También apuestan por la fiabilidad gracias a los motores de gasolina de Mitsubishi, con 220 CV bajo el acelerador y una transmisión automática ZF de 8 velocidades con reductora incluida.
