Onceavo y undécimo se utilizan a menudo como si significaran lo mismo, pero pertenecen a dos tipos distintos de numerales. Undécimo es un ordinal y señala el lugar que ocupa algo dentro de una serie. Por eso hablamos del undécimo capítulo, la undécima jornada o el corredor que llegó en undécima posición. También son correctas las formas decimoprimero y décimo primero.. Onceavo, en cambio, es un numeral fraccionario y designa cada una de las once partes iguales en que se divide un todo. Si cortamos una tarta en once porciones iguales, cada una representa un onceavo de la tarta. De ahí que no sea recomendable decir que un equipo ha ganado su onceavo campeonato si queremos indicar que es el número once de su historia. Lo adecuado sería undécimo campeonato.. La confusión se produce porque a partir de números más altos los fraccionarios terminados en -avo resultan mucho más familiares que los ordinales. Así aparecen usos como doceava edición, catorceavo título o quinceava jornada, cuando corresponden duodécima o decimosegunda edición, decimocuarto título y decimoquinta jornada.. Curiosamente, el camino contrario sí puede darse. Algunos ordinales pueden emplearse también con sentido fraccionario y es posible hablar de la undécima parte de una cantidad, aunque la onceava parte es la forma específicamente fraccionaria. La regla más útil es sencilla. Si hablamos de una posición, usamos un ordinal. Si dividimos algo en partes iguales, recurrimos al fraccionario.
Onceavo y undécimo se utilizan a menudo como si significaran lo mismo, pero pertenecen a dos tipos distintos de numerales. Undécimo es un ordinal y señala el lugar que ocupa algo dentro de una serie. Por eso hablamos del undécimo capítulo, la undécima jornada o el corredor que llegó en undécima posición. También son correctas las formas decimoprimero y décimo primero.. Onceavo, en cambio, es un numeral fraccionario y designa cada una de las once partes iguales en que se divide un todo. Si cortamos una tarta en once porciones iguales, cada una representa un onceavo de la tarta. De ahí que no sea recomendable decir que un equipo ha ganado su onceavo campeonato si queremos indicar que es el número once de su historia. Lo adecuado sería undécimo campeonato.. La confusión se produce porque a partir de números más altos los fraccionarios terminados en -avo resultan mucho más familiares que los ordinales. Así aparecen usos como doceava edición, catorceavo título o quinceava jornada, cuando corresponden duodécima o decimosegunda edición, decimocuarto título y decimoquinta jornada.. Curiosamente, el camino contrario sí puede darse. Algunos ordinales pueden emplearse también con sentido fraccionario y es posible hablar de la undécima parte de una cantidad, aunque la onceava parte es la forma específicamente fraccionaria. La regla más útil es sencilla. Si hablamos de una posición, usamos un ordinal. Si dividimos algo en partes iguales, recurrimos al fraccionario.
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