Zeekr ya tiene su respuesta a los grandes SUV de lujo europeos. El nuevo 9X es el modelo con el que la marca china quiere hacerse un hueco entre nombres tan asentados como Range Rover, BMW o Mercedes-Benz, y lo cierto es que, al menos sobre el papel, argumentos no le faltan. Potencia de sobra, un despliegue tecnológico enorme y un habitáculo donde el confort parece haber sido la prioridad desde el primer boceto.. Basta abrir las puertas para entender por dónde van los tiros. Los pasajeros de la segunda fila pueden reclinar los asientos, extender el reposapiernas y activar las cortinillas de privacidad con solo pulsar un botón. A partir de ahí, el coche hace el resto: una pantalla OLED de 17 pulgadas desciende desde el techo, la iluminación ambiental cambia automáticamente y el sistema de sonido Naim, con 32 altavoces y dos subwoofers, convierte el interior en una auténtica sala de cine sobre ruedas. Puede sonar exagerado, pero pocas veces una marca pone tanto empeño en que viajar detrás resulte casi más apetecible que hacerlo al volante.. Casi 900 CV de potencia. Eso no significa que el conductor quede en un segundo plano. Todo lo contrario. El Zeekr 9X desarrolla 897 CV gracias a un sistema híbrido de nueva generación con arquitectura eléctrica de 900 voltios, suficiente para acelerar de 0 a 100 km/h en 4,1 segundos pese a tratarse de un SUV de gran tamaño. El conjunto combina dos motores eléctricos con un propulsor turbo de gasolina de 2,0 litros que actúa como generador para ampliar la autonomía cuando hace falta, una solución cada vez más presente entre los fabricantes chinos.. La autonomía anunciada alcanza los 737 kilómetros, mientras que la carga rápida permite recuperar la batería del 10 al 80% en solo 9,5 minutos, unas cifras que, de confirmarse en condiciones reales, lo situarían entre los modelos más interesantes de su categoría para afrontar viajes largos.. En marcha también promete un importante salto tecnológico. Incorpora suspensión neumática adaptativa de doble cámara, amortiguadores electromagnéticos, dirección asistida por un completo sistema ADAS con LiDAR y un Head-Up Display de 47 pulgadas que proyecta toda la información relevante directamente sobre el parabrisas. A diferencia de otros fabricantes, Zeekr ha decidido mantener algunos mandos físicos para las funciones principales, una decisión que probablemente muchos conductores agradecerán en el día a día.. Los acabados tampoco parecen quedarse atrás. Madera nórdica seleccionada a mano, cuero Nappa, un mando giratorio de cristal inspirado en la alta joyería y un nivel de personalización muy elevado refuerzan esa sensación de estar ante un producto pensado para competir en la parte alta del mercado.
Zeekr ya tiene su respuesta a los grandes SUV de lujo europeos. El nuevo 9X es el modelo con el que la marca china quiere hacerse un hueco entre nombres tan asentados como Range Rover, BMW o Mercedes-Benz, y lo cierto es que, al menos sobre el papel, argumentos no le faltan. Potencia de sobra, un despliegue tecnológico enorme y un habitáculo donde el confort parece haber sido la prioridad desde el primer boceto.. Basta abrir las puertas para entender por dónde van los tiros. Los pasajeros de la segunda fila pueden reclinar los asientos, extender el reposapiernas y activar las cortinillas de privacidad con solo pulsar un botón. A partir de ahí, el coche hace el resto: una pantalla OLED de 17 pulgadas desciende desde el techo, la iluminación ambiental cambia automáticamente y el sistema de sonido Naim, con 32 altavoces y dos subwoofers, convierte el interior en una auténtica sala de cine sobre ruedas. Puede sonar exagerado, pero pocas veces una marca pone tanto empeño en que viajar detrás resulte casi más apetecible que hacerlo al volante.. Casi 900 CV de potencia. Eso no significa que el conductor quede en un segundo plano. Todo lo contrario. El Zeekr 9X desarrolla 897 CV gracias a un sistema híbrido de nueva generación con arquitectura eléctrica de 900 voltios, suficiente para acelerar de 0 a 100 km/h en 4,1 segundos pese a tratarse de un SUV de gran tamaño. El conjunto combina dos motores eléctricos con un propulsor turbo de gasolina de 2,0 litros que actúa como generador para ampliar la autonomía cuando hace falta, una solución cada vez más presente entre los fabricantes chinos.. La autonomía anunciada alcanza los 737 kilómetros, mientras que la carga rápida permite recuperar la batería del 10 al 80% en solo 9,5 minutos, unas cifras que, de confirmarse en condiciones reales, lo situarían entre los modelos más interesantes de su categoría para afrontar viajes largos.. En marcha también promete un importante salto tecnológico. Incorpora suspensión neumática adaptativa de doble cámara, amortiguadores electromagnéticos, dirección asistida por un completo sistema ADAS con LiDAR y un Head-Up Display de 47 pulgadas que proyecta toda la información relevante directamente sobre el parabrisas. A diferencia de otros fabricantes, Zeekr ha decidido mantener algunos mandos físicos para las funciones principales, una decisión que probablemente muchos conductores agradecerán en el día a día.. Los acabados tampoco parecen quedarse atrás. Madera nórdica seleccionada a mano, cuero Nappa, un mando giratorio de cristal inspirado en la alta joyería y un nivel de personalización muy elevado refuerzan esa sensación de estar ante un producto pensado para competir en la parte alta del mercado.
