Hay verbos que parecen llevarse bien con cualquier preposición, pero no es así. En español muchas combinaciones están fijadas por el uso y cambiar una palabra pequeña puede hacer que la frase suene extraña o incluso cambie de significado. Decimos pensar en alguien, soñar con unas vacaciones y depender de una decisión, porque esos verbos suelen construirse con esas preposiciones cuando expresan esas ideas.. Con pensar se ve muy bien. Pensar en alguien significa tenerlo presente, mientras que pensar sobre un asunto es reflexionar acerca de él y pensar de alguien equivale a tener una opinión sobre esa persona. No son combinaciones intercambiables. Algo parecido sucede con soñar, que normalmente va seguido de con cuando hablamos de aquello que aparece en nuestros sueños o de algo que deseamos, como sueño con viajar a Japón.. Otros verbos son todavía menos flexibles. Depender pide de, por eso decimos depende del tiempo y no depende en el tiempo. Confiar suele construirse con en, como en confío en ti, mientras que acordarse necesita de, de modo que lo correcto es me acuerdo de aquello. En cambio, recordar no necesita esa preposición y decimos recuerdo aquello, no recuerdo de aquello.. Estas combinaciones se aprenden muchas veces de oído, pero también provocan errores cuando una lengua cercana o una construcción parecida empuja hacia otra preposición. Por eso resulta útil aprender cada verbo junto a la palabra que suele acompañarlo. No solo depender, sino depender de; no solo confiar, sino confiar en.
Hay verbos que parecen llevarse bien con cualquier preposición, pero no es así. En español muchas combinaciones están fijadas por el uso y cambiar una palabra pequeña puede hacer que la frase suene extraña o incluso cambie de significado. Decimos pensar en alguien, soñar con unas vacaciones y depender de una decisión, porque esos verbos suelen construirse con esas preposiciones cuando expresan esas ideas.. Con pensar se ve muy bien. Pensar en alguien significa tenerlo presente, mientras que pensar sobre un asunto es reflexionar acerca de él y pensar de alguien equivale a tener una opinión sobre esa persona. No son combinaciones intercambiables. Algo parecido sucede con soñar, que normalmente va seguido de con cuando hablamos de aquello que aparece en nuestros sueños o de algo que deseamos, como sueño con viajar a Japón.. Otros verbos son todavía menos flexibles. Depender pide de, por eso decimos depende del tiempo y no depende en el tiempo. Confiar suele construirse con en, como en confío en ti, mientras que acordarse necesita de, de modo que lo correcto es me acuerdo de aquello. En cambio, recordar no necesita esa preposición y decimos recuerdo aquello, no recuerdo de aquello.. Estas combinaciones se aprenden muchas veces de oído, pero también provocan errores cuando una lengua cercana o una construcción parecida empuja hacia otra preposición. Por eso resulta útil aprender cada verbo junto a la palabra que suele acompañarlo. No solo depender, sino depender de; no solo confiar, sino confiar en.
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