Chamán Ediciones recupera la novela maldita de Jesús Torbado: El fin de los días o Sobresalto español. Escrita por el periodista a partir de la situación de la sociedad española en los dos meses anteriores a la muerte del dictador Francisco Franco, en 1976 sufrió la censura y vio su publicación detenida, la razón fue que «ofendía al jefe de Estado español», aunque el jefe de Estado español había muerto cinco meses antes. Lo cierto es que, al leerlo cuesta entenderlo. Es más, uno duda de si lo había leído algún censor. Ese mismo año 1976 Torbado se llevó el Premio Planeta con En el día de hoy, una ucronía que hemos leído -y disfrutado- este verano en Motel Margot. Y que debería haber cabreado mucho más a los restos del régimen. Hay cosas que no se entienden ni pasado medio siglo. Diez años después de su prohibición, el texto pudo ver la luz a través de la editorial Plaza & Janés, modificando su título original por el de El fin de los días. Pero lo que hace distinto a este magnífico volumen de la editorial manchega es toda la documentación sobre el proceso de censura y el periplo de Jesús Torbado. Disfruten.. Manuscrito encontrado en Salamanca. Desde el 21 de octubre hasta el 20N. El mismo día, el de siempre. ¿Qué sucedió? ¿Qué pudo molestar a la censura? Una vez que has leído el texto te cuesta entenderlo. Las manías de la censura. Marzo de 1976, esos años extraños entre la muerte de Franco y la Constitución. Poco más. Literatura y contracultura, el rrollo, los comix, toca el pito, Kaka deluxe, El Zurdo, la STAR… Madrid gris de funcionarios y policías y Barcelona, grifa, barrio chino, Loquillo y Sabino, Federico y Nazario. Ocaña. Entender a través de los distintos prólogos, el dosier, ¿Qué palabras? El fin de los días, diez años más tarde, en 1986. Ya han ganado los socialistas, han ganado de verdad, mejor que Maradona. Vota PSOE. Pozuelo de Alarcón, el sitio rico, de ricos o para ricos.. Vamos a ver, el manuscrito, el apócrifo, la voz: Ernesto G. Torres, ingeniero, con su mujer y sus tres hijos. De Valladolid, profundo Duero hasta Madrid. Una empresa norteamericana. Vernom Turner. De Boston a Madrid (no a California). ¿Ha muerto Franco? Igual en octubre estaba ya cadáver y los ministros y el búnker aguantan el cuerpo hasta llegar al día de El Ausente, de José Antonio. El Marqués de Villaverde. Entradas y salidas, Juan Carlos I quiere ser Califa en lugar de Califa. Los muertos, los asesinos y los asesinatos, la Marcha Verde, el Sáhara y los fosfatos y, claro, Marruecos, riéndose en nuestra cara. Todavía, incluso, en 1976, ya estaban las traiciones y los desprecios. Los fosfatos, otra vez: ¿Qué se podía hacer cuando el cobarde del rey de Marruecos mandaba, oh, sorpresa, a las mujeres y los niños por delante?. La serpiente, cuando se quejaba del dictador, y disparaba, la serpiente, cuando no había dictadura, seguía disparando, por la espalda, en la nuca, a la salida de misa, delante de tus hijos. Ser católico y que los curas no quisieran celebrar una misa por tu alma. Tu alma maqueta, tu alma traidora. Volvemos. Pero no olvidamos. El plomo y las ligas para el Bilbao y la Real Sociedad. Y el Cordobés y Perico Fernández. España, en la dictablanda, empezó a disfrutar del erotismo con la pátina del cine de Arte&Ensayo. Unos desnudos. Los narcóticos. ¿Quién dice que ha muerto Franco? Los medios, extranjeros. Holanda y Alemania Oriental (que cierra su embajada por el comportamiento del gobierno franquista, la Stasi preocupada por los derechos humanos, no está mal). Más fácil Kissinger, los fosfatos, el Yom Kippur fresco todavía, elige quién quieres que invada el Sáhara. Las bombas de los ejércitos de liberación. Se creían que les iban a dar la independencia, autogobierno, Marruecos y Mauritania, encantados de liberar territorios, de darles cariño… la BBC de Londres, Radio Tirana de Albania, las agencias, el diario Pueblo, el ABC y el YA. Para El Alcázar Franco es inmortal. Las agencias, la UMD; los militares demócratas, mirando los claveles de Portugal. ¿Cuánto ofrecían a Perico Fernández por ser torero?. En el Sáhara, una inversión de 400 millones en el Sáhara. Arreglar el Sáhara para entregárselo en perfecto estado a Marruecos. Que tengan una manera de entrar elegante. ¿Se había enterrado el último guardia civil muerto? Todavía no. No daba tiempo, uno detrás de otro: «Muertos por todas partes, muertos por todas partes. Crisis. Odio a Epsaña, desde todas las esquinas». La mujer, el miedo, el 36 no está tan lejos, ni en el tiempo ni el alma… ¿A quién, a los moros? Pero si vinieron con Franco, los africanistas.. 22 de octubre: vas despacio, como la muerte dentro de Franco. Un catarro en la Plaza Oriente. La última aparición del Caudillo fue el 1 de octubre de 1975. Una sucesión de enfermedades, de achaques, un infarto, el Sáhara. Leo todos, los matutinos. Los últimos falangistas, los camisas viejas, las que poco acabarían siendo camisas nuevas del socialismo, la UCD o la derecha catalana. Los comunicados oficiales. Atento a Lisboa. Esos siempre saben cosas. El escándalo Matesa. Todos los que hemos leído los libros de columnas de Umbral de la época lo conocemos. Y el Jose Solís, ministro-secretario general del Movimiento. Con mayúscula, claro. Y el siguiente secretario general, por cierto, sería Adolfo Suárez. 23 de octubre. En la radio, el Carrusel deportivo: sigue Jugándose la liga. Gana el Real Madrid. El Real Madrid como río, desapareciendo durante los años del plomo.. Real Madrid en 1975, perseguido por el Real Zaragoza de los Zaragüayos, los años entre Cruyff y los dobletes del País vasco. En Madrid, el miedo a, ¿y luego qué? En Barcelona, más cerca de la frontera, todos los inquietos de España se habían marchado… Primo Pepe, el último rojo, el primer progre. Luis María Ansón hablando de los que saltan del barco. Ansón monárquico y apetitos. Las últimas autoridades franquismo. Personas que no opinan de política, personas que solo querían paz y tranquilidad. Que tenían miedo al «¿y después qué?» Hijos de la Guerra Civil, abuelos que tenían pesadillas. Abuelos y padres. Y el Sáhara, otra vez. Mira, hay que llevarse bien con EE. UU…. ¿Y los curas? Los curas rojos, los de la Teología de la Liberación, los del jersey y los vaqueros, unos en Granada, otro en las Cañadas y, los peores, los vascos, los que bendecían los disparos. Las empresas eléctricas, que llevan ganando dinero desde el franquismo, es como el precio, el carbón, el sol rojo sonriente. Y en Lemóniz, los tiros en la nuca, otra vez. Para acabar comprando energía nuclear a Francia. No es un libro ni una reseña para hablar de la energía nuclear, pero el agua caliente en invierno y una factura baja siempre gusta. Tanta tristeza en esas muertes y tantas malas excusas sobre ella. España perderá miles de millones de pesetas invertidos en mil sitios. En Lemóniz y en el Sáhara. Con Franco, con Felipe y con Pedro Sánchez.. 24 de octubre: Comprar la segunda casa. Las primeras amenazas del golpe de estado. Franco es una palabra repetida, tanto que se convierte en algo sin valor. ¿Era la sociedad más inocente? Cuántos de esos españoles estaban politizados. Cuántos solo querían seguir viviendo en paz. El sonido de los tiros, de todos los disparos del mundo, siguen rebotando de un lado a otro de las paredes de aquella sociedad española. Gris, pero tranquila. ¿Dónde terminarán? Al final, lo soviético, y, sobre todo, Yugoslavia. Tito. En el otro lado de la calle. El Tito bondadoso, el Tito criminal. ¿Me atrevo a cambiar un nombre por el otro? Buena pregunta. El príncipe no quería hacerse cargo del poder si no era definitivo. Muertos. Todos eran comunistas. Te lo dirán los de Salazar, cuando acaba la dictadura de Portugal aparecen comunistas hasta debajo de las biblias. Sobre todo debajo de las biblias.. El 25 de octubre. La niñera piensa que Franco es como un dibujo animado, una marioneta, el Mago de Oz. Las Marisoles, como las Karinas, aparecen años después de Eurovisión. Ahora empiezan a nacer las Aitanas. Aitanas por todos sitios. Y acabar en el Drugstore de Gran Vía, con los Villena y los Panero. Con los Burning y sus canciones, las chicas del drugstore. Y los libros de Ramón Tamames y Amando de Miguel y Las corrupciones de Jesús Torbado. Amarcord es una película franco-italiana de 1973, escrita y dirigida por Federico Fellini, con guion de Tonino Guerra y música de Nino Rota. Los enormes pechos italianos. 26 de octubre. Todas las maneras de escribir y reclamar que Franco ha muerto.. Autarquía, el crecimiento, el PIB, «El futuro está bien atado». Cuando las cosas están en paz, cuando llevan las cosas son paz: el miedo a los cambios. El bigote a lo Iñigo, las barbas de 1975, ¿Qué hubiera pasado? Una democracia, costes vs. Europa. «Ya no nos respetan ni los moros». La situación del obispo de Zaragoza, Pedro Cantero. La manera en la que se organiza a su alrededor. El 27 de octubre, lunes. Operaciones de amígdalas, el invierno de los niños, la fiebre y la penicilina, las anginas, quitarlas y después, para poder seguir. El miedo a la sordera. El futuro, el presente, la paz de la medicina. Los falangistas haciendo beber aceite de ricino, bases americanas, entrar en la OTAN, ¿Qué íbamos a ser un país no alienado? Al final se prohíbe la entrada para la prensa extranjera. 28 de octubre. Estómago, pulmones e hipertensión. Franco estaba clínicamente muerto, pero aguantaba. Y llegaba la idea, las voces de Juan de Borbón. La gran traición. Juan Carlos y Don Juan. La trágica historia de los Borbones, unos sí, otros no.. Claudia Cardinale, erotismo, parece que llega la carne, que llega… Usar El Pardo, las reuniones de madrugada para estar con la querida. Se da cuenta el protagonista que, a lo largo de su vida, OJE y SEU, así que casi sin dar cuenta, ha sido por dos veces, al menos, parte de la Falange. Más que pena en el Pardo lo que hacía es frío, ¿Qué hay? Secretas, señoras mayores, barbudos con botellas de champán, terroristas y periodistas, chistes sobre Franco. Recordar, después de la muerte de Franco, 1976. Ariel y Alejo vienen de Argentina, del golpe de estado y se dan cuenta de que la democracia había llegado a España, el día que se acercaron a un policía y le pidieran fuego y este te lo diera. Videla, Galtieri, Masera. Saltar de una dictadura a otra. La brigada Político-Social. 29 de octubre, la llegada de la ola de pornografía, fiebre, la gripe de la noche «Aguantas las embestidas de la madrugada como a las jarchas de Alhucemas». Diario Ya, Tarancón, novelas de Umbral, diario Arriba. Leer «Las respetuosas», Kurt Waldheim: «Los polisarios rezaban para que España no los abandonase, después de haberse tirado varios años luchando contra los soldados españoles y poniendo bombas por todas partes».. Los polisarios rezaban para que España no los abandonase, después de haberse tirado varios años luchando contra los soldados españoles y poniendo bombas por todas partes. Gobierno de concentración nacional. ¿Pero si estaban los de siempre? ¿A quién iban a poner entonces? Juego de las sillas con más sillas que gente o al revés. Silencio. Un vicario. Sabadell. La Iglesia se mueve con facilidad, camisas nuevas y camisas viejas. Y las dos palabras básicas, el nombre que marca: Bertolt Brecht. Ojo. La puñalada al espíritu del 12 de febrero. El silencio sobre Ramiro Ledesma-Ramos. La traición a la Falange se recuerda al final del Franquismo. Así, ni más ni menos.. Los piojos, como si el pasado no se hubiera marchado nunca. La mujer de la capital. Villa flechas. No teníamos piojos, teníamos miseria. No médico, sí veterinario. Ningún rico tenía piojos hasta ahora. Ha llegado cuando notan el final del franquismo, atacando a la gente de clase media alta: «Los piojos se han tornado demócratas». 31 de octubre, el Rey Juan Carlos, el príncipe Juan Carlos, el Jefe de estado en funciones. Regente, interino… Qué quería Franco. Seguir reinando después de morir, la misma: «Según don Gustavo, el Caudillo no se había portado bien con los falangistas. No les había dejado gobernar, no había puesto en práctica sus ideas políticas». José Antonio el ausente. La Sierra de Alcubierre. Montañas nevadas. Qué silencio. Imagina. Tantos carnets de la Falange, cuántos habría por España.. Y el notario, el mítico Blas Piñar, que le había redactado sus últimas voluntades. Blas Piñar, fundador de Fuerza Nueva, el último reducto del Régimen, el diputado, el único diputado de la derecha extrema, de la extrema derecha. La continuidad de UCD, la sobriedad socialdemócrata del PSOE: la gente era más extrema de boquilla, cuando llegaba el momento, preferían la calma, el centro, la unión, democrático y social, español y obrero. Luego las siglas fueron yéndose. Notario de Franco, abogados, muchos abogados, hasta teníamos a Fernando Vizcaíno Casas, que era abogado, franquista y novelista. Ojo, pero que era abogado laboralista, de la parte de los artistas. Estaba con los artistas y la propiedad intelectual. Asegurándoles los ingresos a los actores y demás fauna frente a los capitalistas y sangrantes, vampíricos productores. Que soltaran la pasta las salas de los pueblos, la televisión (española, la única, claro) y los contratos leoninos de las estrellas infantiles.. Nos hemos ido a Vizcaíno, pero que me ha venido a la cabeza las niñeras de la novela. Umbral, otra vez Umbral, habla en Iba yo a comprar el pan de la novela de Torbado, cautivo y desarmado. No habla de esta, le gustaba más la ucronía que la crónica, igual le cabrea que salen otros periodistas y a él no le nombra. Los cambios de chaqueta. Las camisas viejas. Las camisas nuevas. Falange y requeté. Formación del espíritu nacional.. En 1975, a punto de morir Franco había, entre otras cosas: follón con el MIR y los médicos, problemas con el Sáhara y Marruecos, la energía eléctrica que era muy cara, pero las nucleares… la violencia de los independentistas, los políticos y sindicatos (únicos y verticales, casi como ahora) robando el dinero público. 4 de noviembre. Llega el frío, llega la muerte: «Con Franco habéis vivido todos en el Limbo, necesitaréis un par de años para salir de él». Se votaban en referéndums preparados. Muy soviético todo, si Franco hubiera sabido que sus elecciones sonaban a comunismo, ay. Sí a la paz, sí a Franco, sí a lo que Franco dijera. Leo el libro y me cuesta entender qué vio la acartonada censura para prohibir el volumen. Es más, da la sensación, quizá sea una burla, pero no lo creo, de que la población, la gran mayoría, vivía tranquila y tenía miedo a la muerte de Franco. Estaba más preocupado que esperanzada por el día siguiente. En realidad yo dejaría este libro, cualquier libro, en tus manos, en cualquiera de sus manos. El Doctor Muerte en Latveria, los de Corea del Norte, los chilenos de Pinochet, con sangre, pero sin el lío de los setenta y ochenta en Latinoamérica. ¿A quién exiges responsabilidades? Al padre de familia o al militante político. Los dos vieron morir a Franco en la cama. ¿Y los hijos y los nietos de Hasán II , hablando de sátrapas, haciéndose de oro…?. Quitar la censura a las películas, prohibir que entraran los oriundos en los campos de fútbol, obligar a asfaltar las calles de los pueblos, dejar que la gente hablara lo que quisiera y en el idioma que quisiera sin ofender a nadie (ni pegase tiros en la nuca, eso se les debió pasar apuntarlo). Meterse en el mercado común. En cualquier país se elige a los que van a mandar y si cometen estafas, cohechos, irregularidades son desposeídos de sus cargos y juzgados. Te entra la risa, eso pasaba en el franquismo. Menos mal que ahora, cuarenta años más tarde. Cincuenta, cuenta bien, no pasa. Los datos, una computadora, Franco estaba clínicamente muerto según la medicina londinense.. Franco se identificaba con España. Esta parte es importante. Todo el que estaba en su contra estaba contra España. Y eso ,¿Qué ofrecía a cambio? La Marcha Verde. Y poner a los niños y las mujeres delante de las balas. Porque no somos unos animales. Los españoles, en un porcentaje muy bajo, disparan a los niños (solo en el párrafo anterior, los que del hacha y la serpiente, esos no tenían tantos miramientos, en su lucha, en su lucha en democracia). Juan Goytisolo, desde el exilio de París se iba a poner moreno al Sáhara, siendo parte de la idea anterior, de la de si estás contra Franco estás contra España. Menos mal que siempre existe una causa lejana y, a poder ser mahometana, con la que identificarse.. Él, por estar contra Franco, estaba contra España. Equiparación de antifranquismo con antiespañol. Luego, claro, se marchó al Barrio Latino, que una cosa es ser rojo y otra aguantar el calor del Sáhara.. 16 de noviembre. La cuerda se tensa, Rocío es hippy, la subversiva enemiga de España. Ese es el duelo y la tristeza: «Había empezado a estudiar magisterio, que suele ser lo que estudian las chicas españolas, que no saben lo que estudiar». Como mi madre. Bueno, mi madre sí que acabó. Y me tuvo a mí. El año que murió Franco fue el año que mis padres se casaron. 20 de noviembre. 20N. Acaso van y lo hibernan para siempre. Igual no es una hibernación, que eso es de poetas y de osos. Más bien, como hacen en América, lo congelan hasta que encuentren una solución a su mal: como a Walt Disney y a Kennedy. También se rumoreaba que la enfermedad era Cáncer. Pero, según el autor, en 1976, en medio siglo el cáncer se podría curar. Qué pena. En estos días llegan noticias que hablan del final de la SEAT. Se acabó. La vendimos y luego la perdimos. El SEAT: Fraga se anima, abrirá la mano, Girón, el gironazo, no se da cuenta de que el pescado que vende huele a pasado. Girón y sus gironadas. Siempre, ahora compiten, hoy compite la leal guardia pretoriana de domados y fieles, había siempre gente dispuesta a aplaudir todo. Eso no es aplicable a los comunistas. Menudo muñeco tuvo Suárez con los comunistas y lo poco que pintaron. Pero eso es para otro libro. Otro, por cierto, del mismo autor, ya he comentado antes.. Que se ha muerto. Pues lo enterramos. Mi hija está enferma, mi querida se quiere marchar, el trabajo peligra si se van los americanos, el Madrid campeón de liga, el vago de mi hermano que no sé qué hacer con él… y mi mujer, que se lo huele todo. Mira, que yo tengo mucho lío.
Chamán Ediciones recupera la novela maldita de Jesús Torbado: El fin de los días o Sobresalto español. Escrita por el periodista a partir de la situación de la sociedad española en los dos meses anteriores a la muerte del dictador Francisco Franco, en 1976 sufrió la censura y vio su publicación detenida, la razón fue que «ofendía al jefe de Estado español», aunque el jefe de Estado español había muerto cinco meses antes. Lo cierto es que, al leerlo cuesta entenderlo. Es más, uno duda de si lo había leído algún censor. Ese mismo año 1976 Torbado se llevó el Premio Planeta con En el día de hoy, una ucronía que hemos leído -y disfrutado- este verano en Motel Margot. Y que debería haber cabreado mucho más a los restos del régimen. Hay cosas que no se entienden ni pasado medio siglo. Diez años después de su prohibición, el texto pudo ver la luz a través de la editorial Plaza & Janés, modificando su título original por el de El fin de los días. Pero lo que hace distinto a este magnífico volumen de la editorial manchega es toda la documentación sobre el proceso de censura y el periplo de Jesús Torbado. Disfruten.. PORTADAOctavio Gómez. Manuscrito encontrado en Salamanca. Desde el 21 de octubre hasta el 20N. El mismo día, el de siempre. ¿Qué sucedió? ¿Qué pudo molestar a la censura? Una vez que has leído el texto te cuesta entenderlo. Las manías de la censura. Marzo de 1976, esos años extraños entre la muerte de Franco y la Constitución. Poco más. Literatura y contracultura, el rrollo, los comix, toca el pito, Kaka deluxe, El Zurdo, la STAR… Madrid gris de funcionarios y policías y Barcelona, grifa, barrio chino, Loquillo y Sabino, Federico y Nazario. Ocaña. Entender a través de los distintos prólogos, el dosier, ¿Qué palabras? El fin de los días, diez años más tarde, en 1986. Ya han ganado los socialistas, han ganado de verdad, mejor que Maradona. Vota PSOE. Pozuelo de Alarcón, el sitio rico, de ricos o para ricos.. recorteOctavio Gómez. Vamos a ver, el manuscrito, el apócrifo, la voz: Ernesto G. Torres, ingeniero, con su mujer y sus tres hijos. De Valladolid, profundo Duero hasta Madrid. Una empresa norteamericana. Vernom Turner. De Boston a Madrid (no a California). ¿Ha muerto Franco? Igual en octubre estaba ya cadáver y los ministros y el búnker aguantan el cuerpo hasta llegar al día de El Ausente, de José Antonio. El Marqués de Villaverde. Entradas y salidas, Juan Carlos I quiere ser Califa en lugar de Califa. Los muertos, los asesinos y los asesinatos, la Marcha Verde, el Sáhara y los fosfatos y, claro, Marruecos, riéndose en nuestra cara. Todavía, incluso, en 1976, ya estaban las traiciones y los desprecios. Los fosfatos, otra vez: ¿Qué se podía hacer cuando el cobarde del rey de Marruecos mandaba, oh, sorpresa, a las mujeres y los niños por delante?. La serpiente, cuando se quejaba del dictador, y disparaba, la serpiente, cuando no había dictadura, seguía disparando, por la espalda, en la nuca, a la salida de misa, delante de tus hijos. Ser católico y que los curas no quisieran celebrar una misa por tu alma. Tu alma maqueta, tu alma traidora. Volvemos. Pero no olvidamos. El plomo y las ligas para el Bilbao y la Real Sociedad. Y el Cordobés y Perico Fernández. España, en la dictablanda, empezó a disfrutar del erotismo con la pátina del cine de Arte&Ensayo. Unos desnudos. Los narcóticos. ¿Quién dice que ha muerto Franco? Los medios, extranjeros. Holanda y Alemania Oriental (que cierra su embajada por el comportamiento del gobierno franquista, la Stasi preocupada por los derechos humanos, no está mal). Más fácil Kissinger, los fosfatos, el Yom Kippur fresco todavía, elige quién quieres que invada el Sáhara. Las bombas de los ejércitos de liberación. Se creían que les iban a dar la independencia, autogobierno, Marruecos y Mauritania, encantados de liberar territorios, de darles cariño… la BBC de Londres, Radio Tirana de Albania, las agencias, el diario Pueblo, el ABC y el YA. Para El Alcázar Franco es inmortal. Las agencias, la UMD; los militares demócratas, mirando los claveles de Portugal. ¿Cuánto ofrecían a Perico Fernández por ser torero?. En el Sáhara, una inversión de 400 millones en el Sáhara. Arreglar el Sáhara para entregárselo en perfecto estado a Marruecos. Que tengan una manera de entrar elegante. ¿Se había enterrado el último guardia civil muerto? Todavía no. No daba tiempo, uno detrás de otro: «Muertos por todas partes, muertos por todas partes. Crisis. Odio a Epsaña, desde todas las esquinas». La mujer, el miedo, el 36 no está tan lejos, ni en el tiempo ni el alma… ¿A quién, a los moros? Pero si vinieron con Franco, los africanistas.. RecorteOctavio Gómez. 22 de octubre: vas despacio, como la muerte dentro de Franco. Un catarro en la Plaza Oriente. La última aparición del Caudillo fue el 1 de octubre de 1975. Una sucesión de enfermedades, de achaques, un infarto, el Sáhara. Leo todos, los matutinos. Los últimos falangistas, los camisas viejas, las que poco acabarían siendo camisas nuevas del socialismo, la UCD o la derecha catalana. Los comunicados oficiales. Atento a Lisboa. Esos siempre saben cosas. El escándalo Matesa. Todos los que hemos leído los libros de columnas de Umbral de la época lo conocemos. Y el Jose Solís, ministro-secretario general del Movimiento. Con mayúscula, claro. Y el siguiente secretario general, por cierto, sería Adolfo Suárez. 23 de octubre. En la radio, el Carrusel deportivo: sigue Jugándose la liga. Gana el Real Madrid. El Real Madrid como río, desapareciendo durante los años del plomo.. UMBRALOctavio Gómez. Real Madrid en 1975, perseguido por el Real Zaragoza de los Zaragüayos, los años entre Cruyff y los dobletes del País vasco. En Madrid, el miedo a, ¿y luego qué? En Barcelona, más cerca de la frontera, todos los inquietos de España se habían marchado… Primo Pepe, el último rojo, el primer progre. Luis María Ansón hablando de los que saltan del barco. Ansón monárquico y apetitos. Las últimas autoridades franquismo. Personas que no opinan de política, personas que solo querían paz y tranquilidad. Que tenían miedo al «¿y después qué?» Hijos de la Guerra Civil, abuelos que tenían pesadillas. Abuelos y padres. Y el Sáhara, otra vez. Mira, hay que llevarse bien con EE. UU…. ¿Y los curas? Los curas rojos, los de la Teología de la Liberación, los del jersey y los vaqueros, unos en Granada, otro en las Cañadas y, los peores, los vascos, los que bendecían los disparos. Las empresas eléctricas, que llevan ganando dinero desde el franquismo, es como el precio, el carbón, el sol rojo sonriente. Y en Lemóniz, los tiros en la nuca, otra vez. Para acabar comprando energía nuclear a Francia. No es un libro ni una reseña para hablar de la energía nuclear, pero el agua caliente en invierno y una factura baja siempre gusta. Tanta tristeza en esas muertes y tantas malas excusas sobre ella. España perderá miles de millones de pesetas invertidos en mil sitios. En Lemóniz y en el Sáhara. Con Franco, con Felipe y con Pedro Sánchez.. recorteOctavio Gómez. 24 de octubre: Comprar la segunda casa. Las primeras amenazas del golpe de estado. Franco es una palabra repetida, tanto que se convierte en algo sin valor. ¿Era la sociedad más inocente? Cuántos de esos españoles estaban politizados. Cuántos solo querían seguir viviendo en paz. El sonido de los tiros, de todos los disparos del mundo, siguen rebotando de un lado a otro de las paredes de aquella sociedad española. Gris, pero tranquila. ¿Dónde terminarán? Al final, lo soviético, y, sobre todo, Yugoslavia. Tito. En el otro lado de la calle. El Tito bondadoso, el Tito criminal. ¿Me atrevo a cambiar un nombre por el otro? Buena pregunta. El príncipe no quería hacerse cargo del poder si no era definitivo. Muertos. Todos eran comunistas. Te lo dirán los de Salazar, cuando acaba la dictadura de Portugal aparecen comunistas hasta debajo de las biblias. Sobre todo debajo de las biblias.. El 25 de octubre. La niñera piensa que Franco es como un dibujo animado, una marioneta, el Mago de Oz. Las Marisoles, como las Karinas, aparecen años después de Eurovisión. Ahora empiezan a nacer las Aitanas. Aitanas por todos sitios. Y acabar en el Drugstore de Gran Vía, con los Villena y los Panero. Con los Burning y sus canciones, las chicas del drugstore. Y los libros de Ramón Tamames y Amando de Miguel y Las corrupciones de Jesús Torbado. Amarcord es una película franco-italiana de 1973, escrita y dirigida por Federico Fellini, con guion de Tonino Guerra y música de Nino Rota. Los enormes pechos italianos. 26 de octubre. Todas las maneras de escribir y reclamar que Franco ha muerto.. Autarquía, el crecimiento, el PIB, «El futuro está bien atado». Cuando las cosas están en paz, cuando llevan las cosas son paz: el miedo a los cambios. El bigote a lo Iñigo, las barbas de 1975, ¿Qué hubiera pasado? Una democracia, costes vs. Europa. «Ya no nos respetan ni los moros». La situación del obispo de Zaragoza, Pedro Cantero. La manera en la que se organiza a su alrededor. El 27 de octubre, lunes. Operaciones de amígdalas, el invierno de los niños, la fiebre y la penicilina, las anginas, quitarlas y después, para poder seguir. El miedo a la sordera. El futuro, el presente, la paz de la medicina. Los falangistas haciendo beber aceite de ricino, bases americanas, entrar en la OTAN, ¿Qué íbamos a ser un país no alienado? Al final se prohíbe la entrada para la prensa extranjera. 28 de octubre. Estómago, pulmones e hipertensión. Franco estaba clínicamente muerto, pero aguantaba. Y llegaba la idea, las voces de Juan de Borbón. La gran traición. Juan Carlos y Don Juan. La trágica historia de los Borbones, unos sí, otros no.. recorteOctavio Gómez. Claudia Cardinale, erotismo, parece que llega la carne, que llega… Usar El Pardo, las reuniones de madrugada para estar con la querida. Se da cuenta el protagonista que, a lo largo de su vida, OJE y SEU, así que casi sin dar cuenta, ha sido por dos veces, al menos, parte de la Falange. Más que pena en el Pardo lo que hacía es frío, ¿Qué hay? Secretas, señoras mayores, barbudos con botellas de champán, terroristas y periodistas, chistes sobre Franco. Recordar, después de la muerte de Franco, 1976. Ariel y Alejo vienen de Argentina, del golpe de estado y se dan cuenta de que la democracia había llegado a España, el día que se acercaron a un policía y le pidieran fuego y este te lo diera. Videla, Galtieri, Masera. Saltar de una dictadura a otra. La brigada Político-Social. 29 de octubre, la llegada de la ola de pornografía, fiebre, la gripe de la noche «Aguantas las embestidas de la madrugada como a las jarchas de Alhucemas». Diario Ya, Tarancón, novelas de Umbral, diario Arriba. Leer «Las respetuosas», Kurt Waldheim: «Los polisarios rezaban para que España no los abandonase, después de haberse tirado varios años luchando contra los soldados españoles y poniendo bombas por todas partes».. Los polisarios rezaban para que España no los abandonase, después de haberse tirado varios años luchando contra los soldados españoles y poniendo bombas por todas partes. recorteOctavio Gómez. Gobierno de concentración nacional. ¿Pero si estaban los de siempre? ¿A quién iban a poner entonces? Juego de las sillas con más sillas que gente o al revés. Silencio. Un vicario. Sabadell. La Iglesia se mueve con facilidad, camisas nuevas y camisas viejas. Y las dos palabras básicas, el nombre que marca: Bertolt Brecht. Ojo. La puñalada al espíritu del 12 de febrero. El silencio sobre Ramiro Ledesma-Ramos. La traición a la Falange se recuerda al final del Franquismo. Así, ni más ni menos.. Los piojos, como si el pasado no se hubiera marchado nunca. La mujer de la capital. Villa flechas. No teníamos piojos, teníamos miseria. No médico, sí veterinario. Ningún rico tenía piojos hasta ahora. Ha llegado cuando notan el final del franquismo, atacando a la gente de clase media alta: «Los piojos se han tornado demócratas». 31 de octubre, el Rey Juan Carlos, el príncipe Juan Carlos, el Jefe de estado en funciones. Regente, interino… Qué quería Franco. Seguir reinando después de morir, la misma: «Según don Gustavo, el Caudillo no se había portado bien con los falangistas. No les había dejado gobernar, no había puesto en práctica sus ideas políticas». José Antonio el ausente. La Sierra de Alcubierre. Montañas nevadas. Qué silencio. Imagina. Tantos carnets de la Falange, cuántos habría por España.. Y el notario, el mítico Blas Piñar, que le había redactado sus últimas voluntades. Blas Piñar, fundador de Fuerza Nueva, el último reducto del Régimen, el diputado, el único diputado de la derecha extrema, de la extrema derecha. La continuidad de UCD, la sobriedad socialdemócrata del PSOE: la gente era más extrema de boquilla, cuando llegaba el momento, preferían la calma, el centro, la unión, democrático y social, español y obrero. Luego las siglas fueron yéndose. Notario de Franco, abogados, muchos abogados, hasta teníamos a Fernando Vizcaíno Casas, que era abogado, franquista y novelista. Ojo, pero que era abogado laboralista, de la parte de los artistas. Estaba con los artistas y la propiedad intelectual. Asegurándoles los ingresos a los actores y demás fauna frente a los capitalistas y sangrantes, vampíricos productores. Que soltaran la pasta las salas de los pueblos, la televisión (española, la única, claro) y los contratos leoninos de las estrellas infantiles.. Nos hemos ido a Vizcaíno, pero que me ha venido a la cabeza las niñeras de la novela. Umbral, otra vez Umbral, habla en Iba yo a comprar el pan de la novela de Torbado, cautivo y desarmado. No habla de esta, le gustaba más la ucronía que la crónica, igual le cabrea que salen otros periodistas y a él no le nombra. Los cambios de chaqueta. Las camisas viejas. Las camisas nuevas. Falange y requeté. Formación del espíritu nacional.. Torbado premiadoOctavio Gómez. En 1975, a punto de morir Franco había, entre otras cosas: follón con el MIR y los médicos, problemas con el Sáhara y Marruecos, la energía eléctrica que era muy cara, pero las nucleares… la violencia de los independentistas, los políticos y sindicatos (únicos y verticales, casi como ahora) robando el dinero público. 4 de noviembre. Llega el frío, llega la muerte: «Con Franco habéis vivido todos en el Limbo, necesitaréis un par de años para salir de él». Se votaban en referéndums preparados. Muy soviético todo, si Franco hubiera sabido que sus elecciones sonaban a comunismo, ay. Sí a la paz, sí a Franco, sí a lo que Franco dijera. Leo el libro y me cuesta entender qué vio la acartonada censura para prohibir el volumen. Es más, da la sensación, quizá sea una burla, pero no lo creo, de que la población, la gran mayoría, vivía tranquila y tenía miedo a la muerte de Franco. Estaba más preocupado que esperanzada por el día siguiente. En realidad yo dejaría este libro, cualquier libro, en tus manos, en cualquiera de sus manos. El Doctor Muerte en Latveria, los de Corea del Norte, los chilenos de Pinochet, con sangre, pero sin el lío de los setenta y ochenta en Latinoamérica. ¿A quién exiges responsabilidades? Al padre de familia o al militante político. Los dos vieron morir a Franco en la cama. ¿Y los hijos y los nietos de Hasán II , hablando de sátrapas, haciéndose de oro…?. recorteOctavio Gómez. Quitar la censura a las películas, prohibir que entraran los oriundos en los campos de fútbol, obligar a asfaltar las calles de los pueblos, dejar que la gente hablara lo que quisiera y en el idioma que quisiera sin ofender a nadie (ni pegase tiros en la nuca, eso se les debió pasar apuntarlo). Meterse en el mercado común. En cualquier país se elige a los que van a mandar y si cometen estafas, cohechos, irregularidades son desposeídos de sus cargos y juzgados. Te entra la risa, eso pasaba en el franquismo. Menos mal que ahora, cuarenta años más tarde. Cincuenta, cuenta bien, no pasa. Los datos, una computadora, Franco estaba clínicamente muerto según la medicina londinense.. RecorteOctavio Gómez. Franco se identificaba con España. Esta parte es importante. Todo el que estaba en su contra estaba contra España. Y eso ,¿Qué ofrecía a cambio? La Marcha Verde. Y poner a los niños y las mujeres delante de las balas. Porque no somos unos animales. Los españoles, en un porcentaje muy bajo, disparan a los niños (solo en el párrafo anterior, los que del hacha y la serpiente, esos no tenían tantos miramientos, en su lucha, en su lucha en democracia). Juan Goytisolo, desde el exilio de París se iba a poner moreno al Sáhara, siendo parte de la idea anterior, de la de si estás contra Franco estás contra España. Menos mal que siempre existe una causa lejana y, a poder ser mahometana, con la que identificarse.. Él, por estar contra Franco, estaba contra España. Equiparación de antifranquismo con antiespañol. Luego, claro, se marchó al Barrio Latino, que una cosa es ser rojo y otra aguantar el calor del Sáhara.. 16 de noviembre. La cuerda se tensa, Rocío es hippy, la subversiva enemiga de España. Ese es el duelo y la tristeza: «Había empezado a estudiar magisterio, que suele ser lo que estudian las chicas españolas, que no saben lo que estudiar». Como mi madre. Bueno, mi madre sí que acabó. Y me tuvo a mí. El año que murió Franco fue el año que mis padres se casaron. 20 de noviembre. 20N. Acaso van y lo hibernan para siempre. Igual no es una hibernación, que eso es de poetas y de osos. Más bien, como hacen en América, lo congelan hasta que encuentren una solución a su mal: como a Walt Disney y a Kennedy. También se rumoreaba que la enfermedad era Cáncer. Pero, según el autor, en 1976, en medio siglo el cáncer se podría curar. Qué pena. En estos días llegan noticias que hablan del final de la SEAT. Se acabó. La vendimos y luego la perdimos. El SEAT: Fraga seanima, abrirá la mano, Girón, el gironazo, no se da cuenta de que el pescado que vende huele a pasado. Girón y sus gironadas. Siempre, ahora compiten, hoy compite la leal guardia pretoriana de domados y fieles, había siempre gente dispuesta a aplaudir todo. Eso no es aplicable a los comunistas. Menudo muñeco tuvo Suárez con los comunistas y lo poco que pintaron. Pero eso es para otro libro. Otro, por cierto, del mismo autor, ya he comentado antes.. Que se ha muerto. Pues lo enterramos. Mi hija está enferma, mi querida se quiere marchar, el trabajo peligra si se van los americanos, el Madrid campeón de liga, el vago de mi hermano que no sé qué hacer con él… y mi mujer, que se lo huele todo. Mira, que yo tengo mucho lío.
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