Cuando el colegiado alemán Daniel Siebert señaló el final del encuentro, no solo se certificaba que el Atlético de Madrid no estaría en la final de la Champions League del próximo 30 de mayo en Budapest. La eliminación ante el Arsenal también corroboraba que al final del curso se cumplirán cinco años sin celebrar un título. Nunca en la era de Diego Pablo Simeone había pasado un lustro sin levantar un trofeo. Desde la Liga de 2021, el Atlético no ha tenido nada que celebrar. Su entrenador es consciente de ello y este martes, con otra dolorosa derrota que digerir lo recalcó en la sala de prensa del Emirates Stadium: “La gente quiere ganar, no vale con llegar a la final”. Para el Atlético, la Copa del Rey perdida en la tanda de penaltis ante la Real Sociedad era el galardón más asequible, conquistar la Champions League por primera vez en su historia hubiera sido una gesta epopéyica teñida de sorpresa.. Seguir leyendo
Cuando el colegiado alemán Daniel Siebert señaló el final del encuentro, no solo se certificaba que el Atlético de Madrid no estaría en la final de la Champions League del próximo 30 de mayo en Budapest. La eliminación ante el Arsenal también corroboraba que al final del curso se cumplirán cinco años sin celebrar un título. Nunca en la era de Diego Pablo Simeone había pasado un lustro sin levantar un trofeo. Desde la Liga de 2021, el Atlético no ha tenido nada que celebrar. Su entrenador es consciente de ello y este martes, con otra dolorosa derrota que digerir lo recalcó en la sala de prensa del Emirates Stadium: “La gente quiere ganar, no vale con llegar a la final”. Para el Atlético, la Copa del Rey perdida en la tanda de penaltis ante la Real Sociedad era el galardón más asequible, conquistar la Champions League por primera vez en su historia hubiera sido una gesta epopéyica teñida de sorpresa.. Libra por libra, el plantel rojiblanco es inferior al del Bayern, al del PSG y al de su verdugo en semifinales. Con todo, las estadísticas dicen que en el global de la eliminatoria el Atlético (29) remató más que el Arsenal (23), también más entre los tres palos (siete y cuatro), que Raya hizo más paradas (sesi) que Oblak (dos) y que los rojiblancos también provocaron más saques de esquina (ocho) que los de Arteta. El Atlético ha firmado una actuación notable en las competiciones con eliminatorias. En cambio, en la Liga se despeñó y se alejó del título con demasiada antelación para la plantilla que maneja Simeone.. Finiquitado el curso, pendientes de dirimir si el Atlético acabará cuarto o tercero en la Liga, la comparecencia de Simeone tras la derrota en Londres estuvo cargada de mensajes que aludieron tanto a su futuro como el del club. “Ahora mismo seguro que no tengo fuerzas para seguir”, deslizó primero ante los micrófonos de Movistar y después en la sala de prensa, donde esbozó una sonrisa para suavizar la primera afirmación. El tono y el recado fueron menos dramáticos que aquel “necesito tiempo para pensar” que pronunció tras la final de la Champions de Milán en 2016, perdida ante el Real Madrid en la tanda de penaltis. Aquello fue un terremoto que obligó a Miguel Ángel Gil Marín a viajar a Argentina para convencerle con un contrato que le convertía en el entrenador mejor pagado del mundo a razón de 23 millones de euros netos. Ese sueldo, por los efectos de la pandemia sobre las arcas de la entidad, fue rebajado hasta los 16 millones.. Cuando hace una década Gil Marín cruzó el charco para evitar la marcha del técnico era el máximo accionista del club, condición que perdió cuando el fondo estadounidense Apollo pasó a tener el mayor porcentaje accionarial de la entidad. En el trasvase de títulos accionariales, sin embargo, Gil Marín ha conservado su puesto de Consejero Delegado y como tal ha dejado caer en sus círculos más próximos que él no será el ejecutivo que firme la destitución del preparador argentino.. Simeone tiene libertad para decidir su futuro, lo mismo que Koke, Oblak y Griezmann. Su salida se daba por segura si ganaba la Champions porque era cerrar el círculo de manera ideal tras 14 años en los que bajo su dirección técnica el Atlético se ha instalado deportivamente en la élite europea. Económicamente, sigue lejos de los grandes transatlánticos y ahí dejó un recado Simeone: “Claro que nosotros somos los primeros que queremos ganar, pero no nos alcanza”. Desde que empezó a cotizarse alto, Simeone siempre ha asegurado en privado que mientras que el club siguiera creciendo y dándole herramientas para competir seguiría. Ahora convive con el desgaste del tiempo que lleva en el banquillo rojiblanco, pero también tiene expectativas por ver el impacto de Apollo.. En el club aseguran que el nuevo socio capitalista mayoritario, cuando menos, permitirá acudir más desahogados al mercado de fichajes y no tener que hacer encaje de bolillos para poder inscribir jugadores sin rebasar el tope en gasto salaria que impone la Liga. Lo que no se espera es un caudal monetario desbocado para nuevas contrataciones. En este sentido, los 100 millones de euros que reportarán el haber alcanzado las semifinales de la Liga de Campeones, una quinta parte del presupuesto, también son un capital aliviador.. El diseño de la próxima plantilla está muy marcado por la decisión que tome Julián Alvarez, que según fuentes de la dirigencia, rechazó una oferta hace algo más de seis meses para mejorar su contrato. Ambas partes se citaron para hablar al final de temporada. El paso del equipo en las tres competiciones ha estado marcado por las actuaciones del argentino. Comenzó bien el curso y el equipo pudo recuperarse del mal inicio en la Liga, pero cuando entró en barrena entre noviembre y febrero, el torneo liguero se escapó. Cuando recuperó el nivel, el Atlético alcanzó la fina de Copa y las semifinales de la Champions. La eliminatoria con el Arsenal ha sido un fiel reflejo de la trascendencia del argentino. El Atlético fue mejor que el equipo de Arteta en la ida hasta que su estrella tuvo que abandonar el terreno de juego por una torcedura en el tobillo. En el Emirates, cuando ya no pudo aguantar más y tuvo que ser reemplazado a la vez que Griezmann, los ataques del Atlético se espesaron.. Griezmann, ya no estará la temporada que viene, una vez que se ha comprometido con el Orlando City de la Major League Soccer estadounidense. La continuidad de Koke si es más probable. En el acuerdo para su renovación vitalicia, depende de lo que él decida, se pactó que si decidía seguir se mantendría o se rebajarían los 4,5 millones de euros netos que percibe al año. Por rendimiento, el capitán se ha ganado que se le mantenga ese salario. No deja de ser sorprendente que tanto Koke (33 años) y Griezmann (34) hayan sido los que han sostenido la competitividad del equipo. Por condiciones, Baena ha sido designado como el jugador que debe tomar el relevo del francés una vez que este ya no formará parte del próximo proyecto. Para Koke no hay un relevo claro. El club espera que las lesiones musculares de Barrios cesen y le permitan perfilarse como el nuevo líder del centro del campo, a la vez que se espera que se concrete la contratación de Ederson (Atalanta).
