Una frase atribuida a Pablo Picasso sostiene que la inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando. El Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) ha elegido precisamente un edificio que lleva el nombre del artista malagueño para abrir una nueva etapa en Europa. La entidad ha inaugurado este miércoles en la Torre Picasso, en el paseo de la Castellana de Madrid, la sede de su nueva Vicepresidencia de Cooperación, Alianzas y Movilización, desde la que aspira a estrechar sus vínculos con Europa, Oriente Próximo y Asia.
La elección del edificio ha servido al presidente ejecutivo de la institución, el colombiano Sergio Díaz-Granados, para explicar la evolución de un organismo que en los últimos 25 años ha ampliado su alcance y sus ambiciones. “Pablo Picasso fue un artista que nunca dejó de reinventarse, rompió moldes, abrió nuevos caminos y llevó la creatividad de España al mundo, sin perder nunca sus raíces”, ha recordado durante la inauguración. Se trata de una trayectoria que, a su juicio, guarda paralelismos con la de CAF, pues lo que hace un cuarto de siglo comenzó como una oficina de representación subregional cuenta ahora con presencia internacional. “Veamos esta oficina como un punto de partida, no como un punto de llegada. Créanme que somos capaces de inflar aún más los sueños y las aspiraciones de nuestra agrupación”, ha rematado el discurso inaugural.
El cambio organizativo viene acompañado de un objetivo financiero concreto. En los últimos cinco años, la delegación madrileña de la CAF ha contribuido a canalizar cerca de 9.000 millones de dólares adicionales (casi 8.000 millones de euros) hacia América Latina y el Caribe. Para la nueva etapa, la entidad quiere elevar esa cifra hasta los 15.000 millones mediante la movilización de capital público y privado europeo. El propósito es financiar proyectos de infraestructuras sostenibles, energía limpia e inclusión social en la región.
Al frente de esta nueva etapa estará Alicia Montalvo, quien hace 25 años, cuando ocupaba la Dirección General de Política Comercial del Gobierno español, participó en las negociaciones que culminaron con la incorporación de España a la CAF. La directiva ahora regresa a Madrid para dirigir esta gran apuesta de la institución. “Para mí esta inauguración es mi viaje a Ítaca, es el regreso a casa. Pero es un regreso postergado porque yo sigo en América Latina”, ha dicho durante su intervención en la inauguración.
Montalvo ha insistido en que durante los “tiempos de zozobra”, la respuesta de los organismos multilaterales debe pasar por reforzar la cooperación, que es la misión del banco. Esta misma visión ha sido compartida por Nadia Calviño, presidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y exvicepresidenta primera del Gobierno español. Su intervención ha puesto el foco en la capacidad de los bancos de desarrollo para convertir los compromisos políticos en hechos. “Nosotros lo que hacemos es poner el dinero donde otros ponen palabras y convertir en realidad proyectos que sin nosotros serían un sueño, serían fantasías irrealizables en América Latina o en Europa o en África”, ha señalado durante su participación.
La coincidencia de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos (cuyos resultados se han conocido esta madrugada) y la inauguración de la oficina de CAF le ha servido a Calviño para reivindicar el peso de la cooperación, el multilateralismo y las políticas progresistas. “En estos tiempos que corren, el eje formado por España y América Latina —basado en una historia, unos valores, una cultura y una lengua comunes— tiene que estar en el núcleo duro de la construcción del orden mundial”, ha defendido. Le ha secundado Sara Aagesen, vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica, que se ha respaldado la ambición de CAF de consolidarse como un banco capaz de movilizar recursos para financiar la resiliencia climática y el desarrollo sostenible.
Los participantes han coincidido en destacar el papel de España como nexo entre Europa y América Latina, una relación que va más allá de los vínculos institucionales y financieros. Díaz-Granados ha puesto como ejemplo su dimensión social, pues cerca de 1,2 millones de ciudadanos latinoamericanos cotizan actualmente a la Seguridad Social. En cuanto a su dimensión económica, el presidente de la entidad ha recordado que en los últimos 10 años, las empresas españolas han obtenido más de 100 contratos en la región latinoamericana por un valor superior a 7.500 millones de dólares en proyectos de infraestructura, agua y saneamiento, energía y tecnología. Ejemplo del efecto positivo que tiene esta cooperación regional se observa en la industria aeronaútica. Según Díaz-Granados, Airbus opera unos 900 aviones en América Latina y el Caribe, pero la región requerirá más de 2.000 aviones nuevos en los próximos años, cuyas piezas se fabrican en centros industriales como el que se encuentra en Getafe (Madrid).
Una frase atribuida a Pablo Picasso sostiene que la inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando. El Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) ha elegido precisamente un edificio que lleva el nombre del artista malagueño para abrir una nueva etapa en Europa. La entidad ha inaugurado este miércoles en la Torre Picasso, en el paseo de la Castellana de Madrid, la sede de su nueva Vicepresidencia de Cooperación, Alianzas y Movilización, desde la que aspira a estrechar sus vínculos con Europa, Oriente Próximo y Asia.. Seguir leyendo
