El arranque de octubre ha sido una sesión negra para la Bolsa española, la peor desde principios de julio, un 2,17%. La banca ha marcado caídas de gran calado, superiores al 3%, convirtiendo al Ibex en el peor índice de Europa. Ha salvado por los pelos los 19.000 puntos y está en el nivel más bajo desde junio. La sesión ha sido de elevada volatilidad en todos los mercados, atrapados entre la subida de los tipos de interés de la deuda, un movimiento que marcó el mes de septiembre con impacto limitado en la renta variable, el precio del petróleo y las dudas sobre la economía de EE UU. Así, los rendimientos en los tipos a 10 años han subido con fuerza ya desde el arranque de la jornada, liderados por la deuda nipona, ya instalada por encima del 3,1%. El bono de Estados Unidos a 10 años, referencia mundial de los activos libres de riesgo, ha roto los récords de 2007 y cotiza en el nivel más elevado desde 2002, el 5,34%.
La presión se ha trasladado de forma muy desigual a los mercados, muy alterados durante toda la jornada por el precio del petróleo. El barril arrancó el día con una caída del 4% para marcar, al cierre europeo, una subida de más del 3%, ampliamente por encima de los 100 dólares en el caso del barril de brent. El alivio por la posible recuperación de los flujos petroleros en Oriente Próximo se esfumó con relativa rapidez. Además, los datos de pedidos industriales en Estados Unidos mostraron un fuerte rebote de los precios que pagan las factorías, lo que puede indicar que más inflación está por venir.
Wall Street, cuyos futuros apuntaban a una apertura al alza y sostenían, en cierta medida, al mercado europeo, entró en terreno negativo, desencadenando más pérdidas en todo el mundo. El Euro Stoxx 50 se ha dejado el 1,5% en la sesión.
La presión en los mercados de deuda ha sido igualmente desigual. El bono español de referencia ha tocado el 4,2% tras llegar a escalar 7,5 puntos, pero ha cerrado con una leve caída. El francés se disparaba hasta 10 puntos, rozando un rendimiento del 5%, a la espera de los planes presupuestarios del Gobierno, pero terminó, también, a la baja. Y lo mismo ocurrió con Reino Unido: se ha convertido en el primer país desarrollado con deuda cotizando por encima del 6%, en este caso sus obligaciones a 30 años.
Aunque las rentabilidades se han relajado a última hora, la inestabilidad y, sobre todo, el aumento de las primas de riesgo reflejan un mercado muy nervioso. La prima de riesgo de Francia, diferencial respecto a la deuda alemana, se ha disparado hasta un récord de 140 puntos básicos. Y, sobre todo, ha contagiado a la deuda italiana, cuyo diferencial es de 118, y en menor medida a la española, que se separa 62 puntos del bono alemán. Un comportamiento que ha castigado a la banca periférica: CaixaBank, Santander o BBVA han caído más del 4%. “La caída de la banca recuerda que unos tipos elevados no siempre son una buena noticia para el sector”, explica XTB. “El repunte de las rentabilidades reduce el valor de mercado de los bonos que los bancos ya tienen en cartera”, añade.
Durante las últimas semanas, el precio del petróleo había guiado los movimientos en la renta fija, pero durante la mañana de hoy ambos activos se han desacoplado, como indica esta sesión. Los datos de inflación de Estados Unidos de ayer, más bajos de lo esperado, ya prepararon el terreno para la inestabilidad financiera de hoy. Los inversores han activado la cautela y las ventas de deuda están castigando los precios, sobre todo los de largo plazo. “El aumento de los rendimientos de los bonos del Estado es una tendencia estructural a largo plazo”, según indicó a Bloomberg un analista de Standard Bank. “Consideramos que el aumento de los rendimientos es un proceso mediante el cual los mercados financieros van encontrando su camino hacia una nueva nueva normalidad”.
Los analistas de ING indican, en un informe de hoy, que la subida de los tipos corresponde en un 50% a la inflación, en un 30% a los desequilibrios presupuestarios y en un 20% al impacto de la inteligencia artificial (por las nuevas emisiones y por el alza de productividad). “En el segundo trimestre, el deflactor del PIB de EE UU, que equivale a la inflación, se situó en el 4,4%, y el PIB nominal aumentó un 6,6%. El rendimiento actual de los bonos a 10 años, del 5,2 %, no desentona con esos datos”.
Bolsas – Divisas – Deuda – Tipos de interés – Materias primas
El arranque de octubre ha sido una sesión negra para la Bolsa española, la peor desde principios de julio, un 2,17%. La banca ha marcado caídas de gran calado, superiores al 3%, convirtiendo al Ibex en el peor índice de Europa. Ha salvado por los pelos los 19.000 puntos y está en el nivel más bajo desde junio. La sesión ha sido de elevada volatilidad en todos los mercados, atrapados entre la subida de los tipos de interés de la deuda, un movimiento que marcó el mes de septiembre con impacto limitado en la renta variable, el precio del petróleo y las dudas sobre la economía de EE UU. Así, los rendimientos en los tipos a 10 años han subido con fuerza ya desde el arranque de la jornada, liderados por la deuda nipona, ya instalada por encima del 3,1%. El bono de Estados Unidos a 10 años, referencia mundial de los activos libres de riesgo, ha roto los récords de 2007 y cotiza en el nivel más elevado desde 2002, el 5,34%.. Seguir leyendo
