Altas comisiones, elevada rentabilidad, baja morosidad, reducido consumo de capital y capacidad para prestar servicios al resto de los negocios de la entidad. El negocio de banca de inversión es un centro de gravedad con un peso creciente en las grandes entidades. El BBVA ganó con su división de banca corporativa y de inversión (CIB, por sus siglas en inglés) 2.054 millones en el primer semestre, cuando el grupo en su conjunto obtuvo un beneficio de 6.051 millones. En Estados Unidos, su cartera de créditos se dispara un 63,9%, hasta los 32.500 millones de euros, y supera los 30.100 millones que suma en Europa, Reino Unido incluido.
El área de CIB del BBVA se ha convertido en un transatlántico. El grupo ganó 6.051 millones de euros en el primer semestre, un 11% más que en el mismo periodo de 2025, mientras que esa parte del negocio obtuvo un resultado de 2.054 millones con un aumento del 21% medido en euros constantes. De acuerdo con estos datos, el BBVA ha obtenido uno de cada tres euros gracias a esta división, aunque los resultados no son exactamente comparables, debido a que la entidad no ajusta el resultado de este segmento por hiperinflación en economías como Turquía, y excluye el negocio mayorista en Venezuela. Por lo tanto, su peso sobre el beneficio total del grupo, en torno al 34%, es una aproximación.
La banca de inversión no solo asesora en operaciones y cobra comisiones por ello. Además de haber participado en operaciones como la salida a Bolsa de Digi, la compra de Iberdrola México por parte de Cox, cuenta con una cartera crediticia de 153.000 millones de euros concedidos a grandes empresas. El crecimiento es del 38,5% respecto al primer semestre del año pasado, y esa actividad se tradujo en un margen de intereses de 2.119 millones de euros para el conjunto de la unidad. La ratio de morosidad de CIB, además, es extremadamente baja. En junio, se situó en el 0,4%, de manera que la del 2,6% del conjunto del grupo supone multiplicarla por 6,5.
El banco presidido por Carlos Torres ha destinado la mayor parte de esos préstamos, en términos relativos, a empresas estadounidenses, con 32.500 millones de euros, superando el importe a las compañías europeas, incluyendo las británicas (30.100 millones). El BBVA explica en un comunicado que “en Estados Unidos la actividad estuvo impulsada principalmente por los sectores de gas natural licuado y centros de datos”. Entretanto, el motor del crecimiento de Europa fue “el desarrollo de las infraestructuras digitales”.
Los centros de datos, propulsados por el auge de la inteligencia artificial, se han convertido en un negocio estratégico para el BBVA. El responsable de banca corporativa y de inversión del BBVA, Javier Rodríguez Soler, ya reveló que la entidad es la cuarta en financiación de centros de datos en Estados Unidos. En un comentario en la red social Linkedin, el directivo señala que la apuesta del banco en este negocio se ha multiplicado por 15 en tres años hasta superar los 5.000 millones de euros. “Hemos puesto en marcha un negocio importante en centros de datos, y todo empezó porque somos un actor relevante en los mercados energéticos, sobre todo por nuestra fortaleza en sostenibilidad y energías renovables”.
España es la tercera área geográfica en la que más dinero presta CIB, con 26.500 millones de euros, seguida de Asia (20.400 millones), de México (19.900 millones), de Turquía (15.000 millones) y América del Sur (8.900 millones). Una de las claves de la estrategia del BBVA es el negocio transfronterizo (cross border, en el argot), operaciones en las que un cliente y el destino de la inversión están en distintos países. Por ejemplo, si financia a una empresa asiática que quiere invertir en España o asesora a una compañía estadounidense para efectuar una operación en México. Más de un tercio de la actividad de la división no es nacional, sino que cruza fronteras y hace de puente entre países. Aquí, el foco está en los clientes asiáticos y americanos, que están operando o invirtiendo en otros mercados en los que el BBVA tiene presencia. “México, España y Estados Unidos se mantuvieron como los principales destinos de inversión internacional”, indica.
En España, en términos de ingresos por comisiones, el BBVA se situó como el quinto banco del ranking, con 47,3 millones de euros, por detrás del Santander (98,1 millones), de JP Morgan (65,7 millones), Citi (58,7) y Goldman Sachs (55,2), según el ranking de la consultora Dealogic. Está previsto, además, que el banco presidido por Carlos Torres participe en una de las dos salidas a Bolsa previstas a partir de septiembre, al formar parte del equipo de colocadores de la eventual oferta pública de suscripción (OPS) de la compañía energética centrada en centros de datos Ignis.
El negocio de banca corporativa y de inversión del BBVA ha disparado sus resultados en tres años. En el mismo periodo de 2023, obtuvo un beneficio de 1.233 millones de euros, y precisamente en julio de ese año Javier Rodríguez Soler asumió el puesto de responsable global de la división, después de haber sido el jefe de Sostenibilidad del banco, haber ejercido de presidente de la filial del BBVA en Estados Unidos hasta que se completó su venta a PNC en el verano de 2021 y haber sido el jefe de estrategia del área de fusiones y adquisiciones (M&A) durante más de nueve años.
El BBVA explica en su informe a cierre de junio que en el primer trimestre del presente ejercicio llevó a cabo la reasignación de ciertas actividades, de manera que “determinados clientes del segmento empresarial, por sus necesidades y perfil, han pasado en 2026 a ser gestionados en CIB”. Si bien, para no desvirtuar la comparativa, las cifras correspondientes al ejercicio 2025 han sido reexpresadas.
Altas comisiones, elevada rentabilidad, baja morosidad, reducido consumo de capital y capacidad para prestar servicios al resto de los negocios de la entidad. El negocio de banca de inversión es un centro de gravedad con un peso creciente en las grandes entidades. El BBVA ganó con su división de banca corporativa y de inversión (CIB, por sus siglas en inglés) 2.054 millones en el primer semestre, cuando el grupo en su conjunto obtuvo un beneficio de 6.051 millones. En Estados Unidos, su cartera de créditos se dispara un 63,9%, hasta los 32.500 millones de euros, y supera los 30.100 millones que suma en Europa, Reino Unido incluido.. Seguir leyendo
