Japón quiere hacer historia en la exploración espacial a la hora de estudiar el origen del sistema marciano. El país nipón ha lanzado con éxito la misión Martian Moons eXploration (MMX, por sus siglas) para recolectar muestras de la superficie lunar de Fobos y estudiar su topografía, estructura interna, composición, gravedad y traer de vuelta muestras de regolito.
Mediante observaciones detalladas y el análisis de las muestras obtenidas de Fobos, esta misión quiere explorar el origen de las lunas marcianas, investigar cómo se desarrolló el proceso de formación planetaria en la región de transición entre el sistema solar interior y exterior, aclarar la formación de la esfera marciana y proporcionar nuevas perspectivas sobre la historia evolutiva del sistema de Marte.
Pero más allá del origen de las lunas marcianas, el proyecto también aspira a desarrollar una tecnología que permita realizar misiones de ida y vuelta a la esfera marciana, crear la tecnología necesaria para permitir una estancia prolongada en Marte, impulsar los avances necesarios en comunicación para que las operaciones con las estaciones terrestres sean fiables durante la exploración del espacio profundo, entender mejor la historia de la formación de Marte y sus lunas, e incluso sentar las bases de la futura exploración del planeta rojo.
Así ha sido el lanzamiento de la misión Martian Moons eXploration
El lanzamiento de la nave MMX se produjo este 19 de octubre a las 21:41 hora española peninsular desde el Centro Espacial de Tanegashima, al sur de la isla japonesa de Kyushu. Una hora después del despegue, la sonda se separó con éxito de un cohete H3 de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) y se colocó en la órbita prevista para dirigirse hacia Fobos en un viaje de un año hacia el sistema marciano.
Una vez ahí, en 2027, entrará en una órbita cuasisatelital alrededor de Fobos y empezará a hacer observaciones detalladas para recolectar una muestra de diez gramos mediante dos aterrizajes suaves en la superficie lunar. Además, una vez completada esta encomienda, dará paso a observar la luna marciana Deimos durante la fase final de la misión.
Posteriormente, según la información compartida por la JAXA en su página oficial, la sonda abandonará el sistema marciano en 2030 y comenzará un viaje de un año de vuelta a la órbita terrestre, donde separará su cápsula de reentrada, que aterrizará en la región de Woomera (Australia), para ser recuperada para su posterior análisis en 2031.
¿Qué se espera descubrir de las muestras?
Las muestras revelarán información valiosa a los científicos sobre la composición y la geografía de las lunas Fobos y Deimos y sobre cómo llegaron a existir.
En afirmaciones recogidas por el diario especializado Space.com, Tom Statler, ejecutivo del programa MMX y científico de la División de Ciencias Planetarias de la NASA, ha dado a conocer que «Fobos y Deimos son interesantes» porque «su presencia constituye una pieza clave en la historia más amplia del sistema marciano»: «Al descubrir el origen de estas lunas, obtendremos nuevos conocimientos sobre la historia tanto de Marte como de la Tierra; en particular, sobre aquellos acontecimientos que moldearon ambos planetas hace miles de millones de años y contribuyeron a crear los mundos que observamos hoy».
Japón busca marcar un hito en la exploración espacial al investigar el comienzo del sistema de Marte. Japón ha logrado con éxito el lanzamiento de la misión Martian Moons eXploration (MMX), cuyo objetivo es recoger muestras de la superficie de la luna martiana Fobos y estudiar su topografía, estructura interna, composición y gravedad, además de traer regolito de regreso a la Tierra. Mediante observaciones precisas y análisis de las muestras de Fobos, esta misión busca investigar el origen de las lunas de Marte, entender el proceso de formación planetaria en la región de transición entre el sistema solar interno y externo, aclarar el desarrollo de la esfera de Marte y proporcionar nuevas perspectivas sobre la historia evolutiva del sistema de Marte. Además del estudio del origen de las lunas marcianas, el proyecto también tiene como objetivo desarrollar tecnología que permita misiones de ida y vuelta a Marte, crear tecnologías necesarias para una estancia prolongada en el planeta rojo, impulsar avances en comunicación para asegurar operaciones confiables con las estaciones terrestres durante la exploración del espacio profundo, comprender mejor la historia de formación de Marte y sus lunas, e iniciar bases para el future exploración del planeta rojo. Este es el resultado del lanzamiento de la misión Martian Moons eXploration. La nave MMX fue lanzada el 19 de octubre a las 21:41 hora española peninsular desde el Centro Espacial de Tanegashima, ubicado al sur de la isla japonesa de Kyushu. An hour after liftoff, the probe successfully detached from Japan’s Aerospace Exploration Agency (JAXA) H3 rocket and was placed in the predicted orbit to head towards Phobos on a one-year journey to the Martian system. Once there, in 2027, it will enter a quasi-satellite orbit around Phobos and begin detailed observations to collect a 10-gram sample through two gentle landings on the lunar surface. Moreover, upon completing this task, it will allow for the observation of the Martian moon Deimos during the final phase of the mission. Subsequently, according to the information shared by JAXA on their official website, the probe will leave the Martian system in 2030 and begin a one-year journey back to Earth’s orbit, where it will separate its reentry capsule, which will land in the Woomera region (Australia) to be recovered for further analysis in 2031. What is expected to be discovered from the samples? Las pruebas proporcionarán información crucial a los investigadores sobre la composición y el territorio de las lunas Fobos y Deimos, así como sobre cómo empezaron a existir. Según declaracións recopiladas por el periódico especializado Space. Tom Statler, ejecutivo del programa MMX y científico de la División de Ciencias Planetarias de la NASA, ha declarado que «Fobos y Deimos son interesantes» debido a que «su presencia es clave en la historia más amplia del sistema marciano»: «Al encontrar el origen de estas lunas, obtendremos nuevos conocimientos sobre la historia de Marte y la Tierra; específicamente, sobre aquellos eventos que moldearon ambos planetas hace miles de millones de años y contribuyeron a la formación de los mundos que vemos hoy».
