Moeve, a través de sus filiales Cepsa Algérie y Cepsa (Rhourde El Rouni), ha acordado con la indonesia Pertamina Algeria Eksplorasi Produksi (PAEP) la venta de la totalidad de sus participaciones en los yacimientos terrestres de hidrocarburos no operados de Rhourde el Khrouf, Bir el Msana y Ourhoud, situados en la cuenca argelina de Berkine, en el Sahara, según ha informado la compañía en un comunicado. De esta manera, Moeve (hasta 2024, Cepsa) se deshace de los últimos activos que le quedaban en exploración y producción (upstream) de crudo y la primera petrolera europea que abandona totalmente este negocio.
PAEP es una de las filiales de Pertamina, la empresa estatal de petróleo y gas de Indonesia, con sede en Yakarta, y el mayor conglomerado energético del país. La subsidiaria PAEP es la encargada de gestionar las operaciones e inversiones de exploración y producción del grupo en Argelia desde 2014″, la cual, “desempeña un papel estratégico en el fortalecimiento del negocio de upstream de la multinacional asiática y mantiene un compromiso con la creación de valor a largo plazo, especialmente en el sector energético argelino, mediante inversiones estratégicas junto con Sonatrach”, indica el comunicado.
La desinversión del último activo de la cartera de Moeve en exploración y producción llega tras la venta de los yacimientos de Surinam en 2025; Colombia y Perú en 2024, y en Abu Dabi en 2023. La formalización del traspaso de los argelinos está ahora sujeta al cumplimiento de las condiciones habituales en este tipo de operaciones, incluidos los permisos de las autoridades nacionales competentes.
Fuentes de Moeve explican que la operación demuestra la voluntad de la compañía de centrarse en actividades ligadas a la transición energética. No en vano, el grupo que dirige Maarten Wetselaar mantiene su compromiso de explorar oportunidades en Argelia en otros campos, como el desarrollo de energías renovables, hidrógeno verde y sus derivados, otras oportunidades vinculadas a la transición energética, así como posibilidades más amplias de cooperación industrial, petroquímica, química y comercial. Estos esfuerzos se apoyan en su larga colaboración con Sonatrach y “en la ambición compartida de contribuir a los objetivos estratégicos, industriales y de descarbonización de ambas compañías”, subraya.
Moeve considera que esta decisión es “un hito en la transformación de Moeve, dentro de su estrategia Positive Motion” y se enmarca en la estrategia de la compañía de transformar su cartera de productos. Su objetivo es alcanzar al final de esta década “un equilibro entre la energía que los clientes necesitan hoy y las nuevas soluciones de energías sostenibles basadas en moléculas verdes (hidrógeno verde, biocombustibles 2G, biometano), que se espera representen un tercio del mix energético en 2050″. Asimismo, la empresa está desarrollando una amplia red de carga eléctrica ultrarrápida en España y Portugal para impulsar la movilidad sostenible.
Precisamente, en el acuerdo no vinculante entre Moeve y Galp Energía para integrar sus negocios en la Península Ibérica anunciado en enero y cuya ruptura se conoció la semana pasada, no figuraban las actividades de upstream de estas empresas; las de Galp, mucho más relevantes. Únicamente se fusionaban sus redes de gasolineras y las refinerías, que han sido la causa del fracaso debido al fuerte incremento de los márgenes de refino tras el inicio del conflicto de Oriente Medio, que se ha multiplicado por seis en lo que va de año.
La compañía está trasformando sus instalaciones para garantizar, por un lado, el suministro de los combustibles tradicionales, con instalaciones de refino de primer nivel, al tiempo que invierte en nuevas plantas de combustibles sostenibles: Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, el mayor proyecto de este tipo en Europa; el mayor complejo de biocombustibles 2G del sur de Europa, que suman una inversión acumulada de 2400 millones de euros y dos de los cuatro mayores proyectos industriales que se construyen en España en la actualidad.
Moeve, a través de sus filiales Cepsa Algérie y Cepsa (Rhourde El Rouni), ha acordado con la indonesia Pertamina Algeria Eksplorasi Produksi (PAEP) la venta de la totalidad de sus participaciones en los yacimientos terrestres de hidrocarburos no operados de Rhourde el Khrouf, Bir el Msana y Ourhoud, situados en la cuenca argelina de Berkine, en el Sahara, según ha informado la compañía en un comunicado. De esta manera, Moeve (hasta 2024, Cepsa) se deshace de los últimos activos que le quedaban en exploración y producción (upstream) de crudo y la primera petrolera europea que abandona totalmente este negocio.. Seguir leyendo
