No ha pasado ni una semana desde el ciberataque que sacudió a Binance y dejó atónita a la industria cripto. Los ladrones lograron desviar 6.300 millones de dólares, una cifra sin precedentes para un incidente de este tipo. Desde entonces, la plataforma ha tratado de recuperar la normalidad, restableciendo las retiradas de fondos y cubriendo las pérdidas derivadas del robo. Hasta ahora apenas había ofrecido explicaciones sobre lo sucedido; hablaba de un ordenador de un empleado comprometido y de “otros puntos de intrusión adicionales”. Según la empresa, los hackers dedicaron meses a estudiar la empresa, identificar a empleados clave y preparar cuidadosamente la operación antes de ejecutar el golpe. Todo comenzó de una forma aparentemente banal: una falsa entrevista de trabajo.
La empresa relata que en septiembre de 2026 un ingeniero de Binance fue contactado a través de una plataforma de búsqueda de empleo por una persona que se hacía pasar por director de proyectos. El supuesto directivo organizó una primera entrevista con un empleado de recursos humanos, que compartió perfiles en redes sociales, fotografías y videos personales para generar confianza. Posteriormente, organizó una segunda entrevista con alguien que afirmaba ser el consejero delegado de una empresa ficticia a través de una popular aplicación de mensajería.
Hacia el final de la entrevista, el directivo pidió al ingeniero que descargara en su ordenador de trabajo una supuesta tarea técnica que, en realidad, contenía un código malicioso. Durante el proceso de instalación, este malware realizó una serie de actividades no autorizadas. Pese a ello, pasó desapercibido para las herramientas de seguridad de la compañía, dando margen a los hackers para moverse dentro de los sistemas informáticos de Binance. Además, los ladrones tomaron medidas para ocultar su actividad y borrar pruebas de la intrusión, lo que dificultó su detección y la investigación posterior.
Nueve días antes del golpe, los hackers utilizaron el ordenador del empleado que habían engañado para infiltrarse en los equipos de otros dos ingenieros que gestionaban los monederos digitales de Binance. Según el informe, recurrieron a una herramienta interna de inteligencia artificial para obtener acceso. Pero esos dos empleados tampoco fueron elegidos al azar.
Los ciberdelincuentes ya conocían el sistema de Binance: la empresa revela que el pasado junio uno de los ingenieros afectados por el ataque había descargado accidentalmente una versión manipulada de una herramienta de programación asistida por inteligencia artificial. En ese entonces, Binance detectó la intrusión, sustituyó el ordenador comprometido y renovó las credenciales, pero aquel episodio permitió a los hackers obtener información valiosa sobre la estructura interna de la compañía, como identificar qué empleados trabajaban en el desarrollo de los sistemas, quién gestionaba los monederos digitales… Con el abecé de su estructura, los ladrones pudieron asestar el golpe a la plataforma el pasado 30 de octubre.
“La investigación preliminar indica que se trató de una campaña sofisticada y de múltiples fases. Esto no fue un solo error o una sola brecha: fue una campaña de varios meses”, ha dicho Richard Teng, CEO de la empresa. Binance ha asegurado que está reforzando sus medidas de seguridad y que contratará una auditoría independiente para una revisión integral del incidente. Mientras tanto, asegura haber cubierto la casi totalidad de las pérdidas ocasionadas en el accidente a través de recursos propios y su fondo de reservas, mientras los activos congelados por sus socios como Tether y Circle alcanzan los 2.800 millones de dólares.
Las investigaciones, mientras tanto, siguen su curso. Tanto las firmas de análisis en la blockchain, TRM y Chainalysis, como el FBI han señalado como responsable del ataque al grupo de hackers norcoreanos Lazarus Group, también conocido como TraderTraitor, aunque el país asiático lo ha negado. En su informe, Binance asegura que en lo que va de año su equipo de seguridad ha detectado y bloqueado 57 incidentes sospechosos vinculados a grupos de Corea del Norte. Estos hackers se han convertido en una de las mayores amenazas para el sector: en 2025 robaron 2.020 millones de dólares en criptomonedas, un 51% más que el año anterior, según un informe deChainalysis. Su ataque más conocido fue la sustracción de 1.400 millones a la plataforma cripto Bybit en 2025.
En el robo a Binance, los investigadores han reconocido el modus operandi empleado por este grupo: “Los actores vinculados a Corea del Norte están logrando cada vez más este tipo de golpes de gran magnitud mediante la infiltración de trabajadores informáticos en empresas del sector. Esta táctica, considerada una de las principales vías de ataque del régimen norcoreano, les permite obtener acceso privilegiado a los sistemas y facilitar intrusiones de gran impacto”, señalan desde Chainalysis.
No ha pasado ni una semana desde el ciberataque que sacudió a Binance y dejó atónita a la industria cripto. Los ladrones lograron desviar 6.300 millones de dólares, una cifra sin precedentes para un incidente de este tipo. Desde entonces, la plataforma ha tratado de recuperar la normalidad, restableciendo las retiradas de fondos y cubriendo las pérdidas derivadas del robo. Hasta ahora apenas había ofrecido explicaciones sobre lo sucedido; hablaba de un ordenador de un empleado comprometido y de “otros puntos de intrusión adicionales”. Según la empresa, los hackers dedicaron meses a estudiar la empresa, identificar a empleados clave y preparar cuidadosamente la operación antes de ejecutar el golpe. Todo comenzó de una forma aparentemente banal: una falsa entrevista de trabajo.. Seguir leyendo
